“La parte más dura es la emocional, la incertidumbre de saber si logras o no el embarazo”

IMG_0406María Jesús Rodríguez, el doctor Marcos Ferrando y Yolanda Arteagoitia, director médico y directora gerente, respectivamente de IVI Bilbao, Santander y Donostia; la periodista Marta Robles, y Gorka Suárez, aita de una niña nacida también por técnicas de reproducción asistida
  • 18.000 tratamientos de reproducción asistida y 4.000 bebés, balance de IVI Bilbao (en Leoia) en su décimo aniversario en Euskadi

  • Tras la apertura de IVI Bilbao, la compañía ha ido acercando los tratamientos a sus pacientes y está presente en Santander y San Sebastián

  • IVI Bilbao seleccionó, en 2010 y a través de EmbryoScope, el primer bebé nacido tras la utilización de esta técnica en Euskadi

 IVI.Rueda de Prensa.5.11.15_99_227María Jesús Rodríguez y su marido Félix Cortazar, son aitas de una niña de cuatro años, que además fue el primer bebé seleccionado a través de EmbryoScope en Euskadi. Maria Jesús, embarazada de 28 semanas, espera su segundo hijo, en este caso un niño

Nekane Lauzirika. Bilbao. “Empecé a buscar el embarazo cuando tenía 30 años y al ver que no lo conseguía decidí acudir al especialista, en concreto me derivaron al Hospital de Cruces, donde me confirmaron que de “forma natural” no llegaría a embarazarme. No nos habíamos imaginado que tendríamos que recurrir a las técnicas de reproducción para tener descendencia”, explica María Jesús Rodríguez.

Esto fue en 2010 y, al final, después del tratamiento en Cruces, no conseguimos que me quedara embarazada Tras informarse de las alternativas que teníamos, María Jesús de acuerdo con su marido, decidió consultar a IVI Bilbao, donde, después de varias pruebas, iniciaron el tratamiento. “Tuve mucha suerte, en el primer intento me quedó embarazada”, reconoce feliz María Jesús, de 38 años, actualmente embarazada de 28 semanas de su segundo bebé.

Hace cuatro años nació su hija, que además fue el primer bebe seleccionado a través de EmbryoScope en Euskadi. “Hace un año, volvimos al Hospital de Cruces para intentar darle un hermanito, pero no hubo suerte. Pensamos en tirar la toalla, pues llevábamos varios años detrás de este tema pero, tras esa fecundación in vitro, decidimos volver a IVI Bilbao, donde hicimos un nuevo tratamiento que tampoco fue positivo. Así que, a pesar de todo, hace unos meses nos armamos de valor de nuevo y prometimos volver a intentarlo. Hoy me siento, si cabe, todavía más feliz y realizada, pues estoy embarazada de 27 semanas de mi segundo bebé, esta vez de un niño, en unos meses se convertirá, con permiso de mi marido, en el hombre de mi vida”, relata María Jesús, quien reconoce que lo más duro que el tratamiento fue “la parte emocional; la incertidumbre de si te vas a quedar o no embarazada de lo que va a pasar”, subraya ante la atenta mirada de su esposo Félix Cortazar.

Esta pareja de Bilbao relató su experiencia como padres de dos bebés fecundados por técnicas de reproducción asistida, en un acto celebrado en la clínica del IVI Bilbao, en Leioa, con motivo del décimo aniversario de la apertura en Euskadi del Instituto Valenciano de Infertilidad. La directora gerente, Yolanda Arteagoitia, y su director médico, Marcos Ferrando, dieron a conocer el balance de la primera década de andadura. A lo largo de este tiempo, 11.000 parejas han confiado en los servicios del IVI Bilbao, cuyos especialistas han facilitado el nacimiento de 4.000 niños y niñas.

El encuentro informativo contó con la presencia de la periodista Marta Robles, autora, entre otros, del libro ‘Diario de una cuarentona embarazada’, una novela basada en su propia experiencia y la de sus amigas. La periodista tiene tres hijos. El primero de ellos nació de su primer pareja cuando tenía 31 años; “los otros dos vinieron al mundo casi una década después”, explicó Marta Robles, al tiempo que se refirió a la necesidad de ofrecer “ “facilidades legales –conciliación laboral, permisos más largos…– para que las mujeres tuvieran hijos cuando su cuerpo reúne las condiciones idóneas; pero también es cierto que cada edad tiene su recompensa», argumentó.

Cambio social

En las últimas décadas asistimos a un lento pero inexorable cambio en el acceso a la maternidad. Se da un aumento sostenido de la edad del primer hijo, lo que conlleva a una separación entre el climax biológico para la reproducción y el momento en el que realmente la mujer por motivos socieconómicos y profesionales puede acceder a ella. Ante este retraso voluntario de la llegada del primer vástago las técnicas de reproducción asistida vienen a echar una mano a esa mujer que desea acceder a la maternidad a partir de los 35 años. En este momento es la fórmula de casar bien lo biológico con lo social.

“Los avances en investigación y las nuevas tecnologías que cada día implementamos en nuestros laboratorios han posibilitado que en estos diez últimos años lo que parecía ciencia ficción se haya convertido en realidad. Llevamos realizados 18.000 tratamientos de reproducción asistida, al tiempo que hemos logrado vitrificar óvulos y embriones y que en el 97 por ciento de ellos sobrevivan a la descongelación. Asimismo, hemos aumentado las tasas de éxito de nuestros tratamientos con un algoritmo exclusivo que usamos junto con los incubadores cinematográficos EmbryoScope, todo ello para poder cumplir los sueños de nuestros pacientes nacionales e internacionales”, explicaron con satisfacción Yolanda Arteagoitia, directora gerente y Marcos Ferrando, director médico de IVI Bilbao, Santander y San Sebastián.
60 bebés libres de enfermedades hereditarias.

El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), método a través del cual se detectan alteraciones cromosómicas en los embriones; los MACS (Magnetic Activated Cell Sorting), técnica de selección de espermatozoides; el test de compatibilidad genética TCG 549, que evita la transmisión de enfermedades genéticas a los bebés; y el test NACE, prueba no invasiva que detecta anomalías cromosómicas, son algunas de las técnicas y avances más novedosos de estos años. “A través de estos métodos, como es el caso del DGP, hemos conseguido, por ejemplo, que ya sean 60 los bebés que han nacido libres de enfermedades hereditarias. Además, hoy por hoy podemos afirmar que estas mejoras han permitido el hecho de poder asegurar el embarazo en un máximo de tres ciclos a través de la donación de óvulos, con más de un 96 por ciento de éxito”, puntualizó el doctor Ferrando.

El director médico de IVI Bilbao se refirió a los 4.000 bebés que han conseguido traer al mundo en esta década gracias a las nuevas tecnologías. “Aplicamos todos los adelantos tecnológicos que hay en el ámbito de la reproducción, en muchos de los cuales hemos sido pioneros, y que nos han permitido lograr hitos importantes como ser la primera clínica del mundo en conseguir el nacimiento de un bebé libre de la enfermedad genética Rendu-Osler-Weber”, explica Ferrando.

IVI.Rueda de Prensa.5.11.15_99_138Momentos del encuentro donde María Jesús relata su experiencia en presencia del doctor Ferrando, Yolanda Arteagoitia, Marta Robles y Gorka Suárez.

Cambio de perfil de las pacientes

El especialista destacó también el cambio paulatino del perfil de las pacientes que acuden a la consulta en busca de tratamiento. “Cada vez vienen más mujeres solas que quieren ser madres sin esperar a su ‘príncipe azul’; asimismo, están aumentando las parejas de mujeres homosexuales que desean un tratamiento de reproducción asistida para formar una familia. Del mismo modo crece el número de jóvenes que se interesan por preservar su fertilidad -congelando sus óvulos- para el momento idóneo en el que decidan acceder a la maternidad”, apuntó el director médico de IVI Bilbao.
Una constante en esta década de IVI Bilbao es el aumento continuado de la edad de las mujeres que acuden al centro para tener su primer hijo. “En 2005, la edad media estaba entre los 33-35 años; actualmente se sitúa entre los 35-40 años. El 78 por ciento de nuestras pacientes son mayores de 35 años, lo que implica que la calidad de los óvulos es peor y las tasas de éxito para embarazarse de forma natural se verá reducida, por lo cual muchas tendrán que recurrir a alguna de las técnicas de reproducción”, subrayó el doctor Ferrando.

Vitrificación de óvulos, un recurso a tener en cuenta

El doctor Marcos Ferrando reconoció que los especialistas que se dedican a la reproducción no se cansan de recomendar a aquellas mujeres que llegan a los 35 años o antes y que prevén que no van a ser madres en los años siguientes que tienen la opción de preservar su fertilidad; “que congelen sus óvulos para que en un futuro puedan recurrir a ellos si desean ser madres sin necesidad de someterse a tratamientos de fertilidad”.

Apuestan por concienciar a la población para que consideren la vitrificación de óvulos, ya que cada vez más mujeres retrasan su maternidad, “porque no han encontrado a su príncipe azul, porque quieren ser madres en solitario, porque quieren culminar sus proyectos profesionales o asegurarse una estabilidad emocional o sentimental”. Y es que la calidad de los óvulos en una mujer joven y sana es óptima, por lo que para estas mujeres que piensan en ser madres tardías, congelar esos óvulos para el futuro es una gran oportunidad.

“Actualmente, las técnicas de vitrificación garantizan que el estado de esos óvulos se va a mantener en óptimas condiciones cuando se descongele para su implantación años después, con lo que las posibilidades de embarazo son mucho más altas, con muy buenos resultados de fecundación y de desarrollo embrionario”

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