PARIS PASA, LA INFORMACIÓN SE DESVANECE

Un espacio profesional desatendido

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Javier Urroz. El eco mediático de la cumbre de Paris me sugiere una reflexión sobre los “intereses periodísticos”, la actualidad y nuestra labor como profesionales en un asunto noticioso y -sobre todo- de futuro. Es una pena que lo que tanto “ruido” hace en un momento muy determinado, la actua/realidad es impositora, el tiempo lo diluya hasta desaparecer. Como ha sucedido en las anteriores ocasiones.

La energía es desde la invención del fuego el motor universal. Antes lo había sido la energía ingerida, según todos los estudios (*). Fue el “hogar” lo que nos hizo humanos. La aceleración del uso de recursos, las consecuencias derivadas de ello, solo son noticia destacada cada cumbre o cuando las tarifas eléctricas –esas grandes desconocidas- aumentan su precio. También en las frecuentes manifestaciones anti… (dejo a la inteligencia del lector acabar el término).

Muchas veces nos quejamos de que los jóvenes egresados de la Universidad no tienen campos de trabajo. Pero, ¿por qué los periodistas no escriben sobre energía? Hay secciones y micro secciones en los medios para todos los gustos. La última, en nuestro ámbito, sobre negocio inmobiliario (ja,ja!!). Frecuentemente pasan sin una línea temas que “a priori” son más interesantes.

Tanto desde grupos de acción social como desde otros colectivos, se habla del asunto sin gran eco en los medios. Tampoco lo tienen cosas cotidianas como la explicación de cómo funciona ese bien imprescindible que se llama electricidad y su mercado general. Cierto, ambos temas son arduos. Sin embargo, ¿no es parte de nuestro trabajo “digerir” lo complejo para transmitirlo a la sociedad? [Claro, siempre es más fácil el corta y pega del comunicado remitido]

En las secciones de economía se reproducen con mayor o menor rigor las notas de prensa que emiten las grandes empresas de distribución eléctrica, o de gas, o de petróleo… que además son buenos anunciantes. También se publican en otras secciones los habituales comunicados de organizaciones de consumidores,  grupos ecologistas y antisistema, más o menos argumentados, que tratan de hacer variar de golpe la realidad construida a lo largo del tiempo. Desde el inicio, hace 15.000 años, de aquella llamita azarosa.

Se publican, eso sí, las “últimas noticias” sobre el progreso en la captación de energía por medios novedosos o sofisticados. No olvidemos: Las velas mueven los barcos desde hace milenios. El agua se transforma en fuerza desde la invención de la rueda. Y el sol, que se utiliza para la energía “limpia” en las zonas de “hornos solares”, tiene un precedente mítico en los espejos de Arquímedes de la Batalla de Siracusa.

Un campo amplio. De evidente interés social, como nos recuerda cada mes en nuestro hogar la factura de unos u otros proveedores de ese aliento imprescindible, sin periodistas que lo transmitan. Solo se informa de determinadas “noticias” sin ir más allá de lo que ellas representan.

Mi pasión periodística por el tema, gracias compañera Maria Jesús Gandariasbeitia por  recordárnoslo, me viene de antiguo (**). Hoy me preocupa lo poco que se comunica. Al menos así me lo parece, sin conocer OJD´s sectoriales que tal vez existan o estudios concretos sobre la incidencia del asunto en lo publicado en medios generalistas y tradicionales. Dato que se me antoja infinitesimal.

Existe un horizonte infinito de necesidad de información de lo que en breve será un único sector. Porque todos los sistemas de producción de energía convergen; las eléctricas son grandes consumidoras de hidrocarburos y gas; la generación por medios novedosos es una constante en los planes de futuro de un sector que se sigue desarrollando, y la regulación por el gobierno del “autoconsumo energético”,  abren un universo a la información contrastada y profesional. Son las nuevas coordenadas de un mundo desconocido para el gran público. Seleccionar, transmitir y matizar la información recibida son un acicate añadido. Apasionante.

París pasa. Si sabemos ver las oportunidades que se nos ponen delante, como transmisores profesionales y evaluadores de la información, y trabajamos en campos hoy prácticamente olvidados o en manos exclusivamente “oficiales”, mantendremos viva la llama del verdadero periodismo.

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(*) Múltiples estudios sobre ingesta en Atapuerca, publicados por Juan Luís Arsuaga: “Los aborígenes” (2002), “Atapuerca y la Evolución humana” (2004). En el contexto de la comunicación social,  Faustino Cordón: “Cocinar hizo al hombre”

(**) En la primera etapa de DEIA, publique una página sobre “El efecto invernadero” allá en los primeros 80. También tras un viaje a Suecia: “El círculo beneficioso”, fueron varios reportajes en páginas centrales.

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Javier Urroz es periodista. Ha ocupado diferentes campos de responsabilidad en medios (Prensa, Tv, etc…) desde el inicio de su carrera como becario, en 1975.

 

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