Veerabhadran Ramanathan: “El gran proyecto del Papa Francisco es el cambio climático”

VEERABHADRAN RAMANATHAN EL CIENTÍFICO QUE INSPIRÓ AL PAPA LA ENCÍCLICA SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

El climatólogo indio descubrió en 1975 que además del C02 hay otros contaminantes y gases de efecto invernadero con un enorme poder para alterar el clima de la Tierra

Veerabhadran Ramanathan.

Veerabhadran Ramanathan /  FOTOGRAFÍA DE AGUSTÍN IGLESIAS/FBBVA

 

Nekane Lauzirika. Veerabhadran Ramanathan demostró que la existencia de otros gases llamados traza, menos abundantes que el CO2, pero que atrapan mil veces más el calor y su concentración en la atmósfera también va “in crescendo”. Su hallazgo contribuyó a abrir los ojos a la comunidad internacional sobre lo grave y lo urgente del problema del cambio climático. Un descubrimiento por lo que este catedrático de la Scripp Institution of Oceanograp (San Diego. Estados Unidos), inspirador de la encíclica del Papa Francisco, recogió en Madrid, visiblemente emocionado y con una amplia sonrisa, el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría Cambio Climático. Ramanathan recalcó que el cambio climático es un problema provocado por la parte rica de la humanidad pero que padecen sobre todo la más pobre. “3.000 millones de personas en el planeta no tienen con qué protegerse, y no la podemos dejar atrás”.

“La tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos” ¿Heredarán nuestros hijos la tierra?

-No vamos a recibir el planeta que heredaron nuestros padres porque el planeta cambia continuamente; hemos perdido muchas especies; el hábitat se ha ido destruyendo. El aire tiene contaminantes que van a seguir ahí durante mil años; los científicos luchamos por impedir que haya más destrucción. Nuestra generación tiene una posibilidad de paralizar que se produzcan más desastres; debemos de llevar a cabo muchas acciones ya.

Una compañía americana de cruceros turísticos prepara uno para el verano de 2018 por el Polo Norte (de Alaska a New York). ¿Buena o mala noticia?

-Terrorífica. Se está abriendo la capa de hielo y pasando barcos, cruceros por esa zona Ártica; no solo son malas noticias, sino que además es un desastre, porque los navíos emiten contaminantes como el hollín y los depositan sobre la capa de hielo que se rompe. Éste es el problema. En este sentido, diría que Rusia ha creado el mayor rompehielos y ha sido la noticia más triste de las últimas semanas. Lo que hacemos es una carrera acelerada hacia la destrucción del planeta. Cada país Japón, América, Rusia… compite por ir a esa zona ártica. Es como si estuviéramos en una isla, y la mayor parte de los árboles se hubieran destruido, pero quedara uno y todos intentaran apoderarse de él. Hay que ver ese árbol como algo que a preservar. Ese es el símil.

Los polos se derriten, los glaciares se reducen, los desiertos se expanden, los ciclones huracanes, sequías, inundaciones … ¿Cuándo hablamos de cambio climático hablamos de estos fenómenos o de otros?

-El cambio climático se ha convertido en algo tan amplio que incluye todos los cambios que vemos, los que acaba de mencionar: las inundaciones, la sequía, las olas de calor, las tormentas de polvo,… Y también lo son los incendios forestales. Además vemos que las especies van a emigrar hacia las zonas superiores de una montaña o se van buscando un clima más fresco. Todo está variando; las enfermedades también, la salud pública es una gran preocupación.

Desde el conocimiento científico ya nadie niega el cambio climático como algo tangible. Pero ¿cuál es la incidencia antrópica?

-Las buenas noticias son que estamos a tiempo para impedir peores desastres y nuestra responsabilidad es detener las emisiones, lo que no significa que vayamos a volver a la edad de piedra, sino a usar mejores tecnologías que nos permitan una conservación utilizando las energías renovables. Todos vamos a salir ganando excepto las empresas que se dedican a comerciar con combustibles fósiles. Por eso estas compañías difunden y propagan falsas informaciones. Si España se pasara a producir energía solar sería una potencia mundial. Pero las empresas de petróleo minimizan la influencia de la ciencia no dándole importancia a esto.

Hablamos de calentamiento global producido por gases invernaderos y señalamos al culpable principal: dióxido de carbono. ¿Qué porcentaje juegan los ‘otros’: metano-CH4 , CFC. HFC, hollín… ?

-Si vemos ahora qué contaminantes están causando el calentamiento mundial global observamos que más del 50% viene del CO2, sí del dióxido de carbono, pero el otro 50% es del metano, de lo que es el hollín y los hidrofluorocarbonos, lo que se utiliza en la refrigeración y el ozono también. Son malas noticias, pero hay buenas nuevas. Estas son que conocemos cómo eliminar ese otro 50%. Sabemos hacerlo y podemos rápidamente bajar y controlar el cambio climático. Entendemos cómo hacerlo.

¿Cuál es la diferencia entre el CO2. y los que usted denomina ‘gases traza’ como causante del calentamiento global y del cambio climático?

-El CO2 una vez que va al aire se queda durante cien o más años y no lo puedes sacar; está allí, mientras que el carboncillo, el hollín que sale se queda una semana. Entonces, si apartamos esa emisión, si dejamos de usar lo que genera hollín en los coches, al cabo de una semana, el efecto habrá desaparecido. La diferencia es la duración del efecto.

La foresta realiza la fotosíntesis que es el principal sumidero de CO2., los océanos lo retienen en forma de carbonato. ¿Cómo amortiguaremos el cambio climático si seguimos reduciendo los bosques y contaminando los océanos?

-En eso es en lo que estoy trabajando. Tenemos la colaboración de los grandes líderes que han firmado un documento y disponemos un acuerdo conjunto para luchar contra dichos efectos. Les falta el apoyo público para tomar acciones drásticas. Por ejemplo, la puesta en marcha del impuesto por contaminación de 40 euros por tonelada. La tasa ayudaría a resolver el problema y se podría utilizar para pasar a las energías renovables.

¿Puede limitarse un científico de este área a sus ensayos de laboratorio y de campo estudiando los procesos sin tratar de ser oído y atendido por la comunidad?

-Necesitamos el apoyo de la comunidad. La gente no se fía de los políticos, pero sí de los líderes religiosos; la población tiene creencias religiosas. En el caso de España si el Papa Francisco logra sensibilizar a la población el problema se podrá enfrentar entre todos. Por ahí llega la solución.

Lleva décadas denunciando el problema. ¿No le produce sensación de fracaso ser portador de malas noticias sin ser capaz de dar soluciones?

-Hace cuarenta años que empecé a trabajar sobre este tema. Los primeros treinta años solo daba malas noticias y me cansé. Comencé a laborar en las soluciones y al cabo de treinta años he encontrado no solo yo con mi trabajo -sino con el de otros también- que hay cientos de soluciones, solo hay que empezar ahora mismo. Un tercio de las comidas de los supermercados se tira. Si reciclamos esos alimentos eliminaríamos el 10% de las emisiones. Hay cosas simples que se pueden hacer.

¿Por ejemplo?

-Una de las fuentes más importantes de la emisiones es el transporte pesado. Si compramos la comida localmente bajará mucha de la contaminación generada por el transporte. Vivo en San Diego, con un clima similar a España, lo importante es utilizar la energía solar. Sin embargo, lo que hace la industria es disfrazar de imposible lo que sí se puede solucionar. En California somos líderes en bajar las emisiones y allí se han creado 300.000 puestos de trabajo. Cada dólar que invertimos en aire limpio nos devuelve 30 dólares.

En el reciente acuerdo de París, el presidente Obama y otros dirigentes han introducido la variable del cambio climático en suagenda política. ¿Es suficiente? ¿O lo plantean a muy largo plazo?

-Los Obama, Merkel, Hollande y otros líderes han firmado en París constituye un primer paso; un gran hito. Pero el compromiso en sí no es suficiente ni para proteger a los pobres ni a los ricos. Si miras los detalles lo que nos han entregado es una hoja de papel donde dicen:el cambio climático es importante y se debe a las actividades humanas; lo que nosotros tenemos de hacer ahora es con esa patente de corso que nos han dado ver el modo para solucionar el problema. Porque es la gente: científicos, mass media, líderes quienes trabajando juntos tendrán que enfrentarse al problema.

A usted le han escuchado el Papa, el Dalai Lama y otros líderes espirituales… y usted postula que el problema del cambio climático es ante todo de índole moral ¿Por qué?

-Le voy a dar dos ejemplos. El primero se llama problema moral de equidad intergeneracional; y el segundo es intrageneracional. En veinte o treinta años el cambio climático será tan enorme que provocará graves sequías, inundaciones terribles. Más de 3.000 millones de personas serán migrantes. Éste es el problema de equidad intergeneracional y solo porque nosotros no queremos pagar el impuesto del carbono.

¿Tal vez el aspecto moral esté en que modificar el sistema provocaría que algunos perdieran sus negocios actuales y sus pingües beneficios?

-Sí. Se lo he dicho muchas veces a las petroleras. Por qué no ganáis dinero a partir de la energía solar. Por qué no hacéis vuestras fortunas con la energía solar. Les insisto en que tienen espacio más que suficiente para ir incrementando su patrimonio; para hacerse aún más ricos.

Dice que desde hace una década es más optimista, ¿por qué? ¿Tal vez por el acuerdo de París? o ¿por el interés de los líderes espirituales? o ¿por todo ello a la vez?

-Por todo a la vez. Para enfrentarse al cambio climático hace falta liderazgo moral y tenemos al Papa Francisco. No soy católico, pero veo que todo el mundo, sea cristiano o no, acepta su liderazgo y se ha convertido en un adalid moral del mundo. Además él ha tomado el cambio climático como su gran proyecto. En la reuniones que organizo en el Vaticano todos los líderes incluido Ban Ki-moon; y los que se encargan de los temas energéticos vienen a reunirse con nosotros. Al Papa Francisco le importan los pobres. Sabe que el cambio climático destruirá el bienestar y la vida de los más desfavorecidos del planeta. Si América y Europa se unen y desarrollan la tecnología necesaria ésta llegará a los países en vías de desarrollo.

Entonces, ¿Hay aún margen para maniobrar? ¿Existe futuro para nuestros hijos? ¿Queda esperanza?

-Afortunadamente tenemos diez años para bajar la contaminación de esa pendiente que sube. Hay que aprovechar la década para hacerlo.

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