Francis Bacon en Guggenheim Bilbao

image002

“Soy un pintor del siglo XX,  la violencia ha sido lo más cotidiano en mi vida. Después de todo lo que he visto y sufrido desde la infancia que nadie espere que pinte flores de pétalos rosas… eso no va conmigo. Las únicas cosas que me interesan son las personas, su locura y sus angustias. Pero sobre todo me emociona la belleza de los hombres”. Fancis Bacon

 

NICO DEL VAL

El Museo Guggenheim de Bilbao presenta la exposición “Francis Bacon: De Picasso a Velázquez” que,  hasta el 8 de enero,  reúne medio centenar de cuadros del artista británico junto a obras de diversos pintores y escultores españoles y franceses que influyeron en las imágenes de Francis Bacon (Dublín 1909-Madrid 1992).

Considerado como el más grande de los pintores británicos del siglo XX, máximo exponente -junto a Lucían Freud– de la llamada “Escuela de Londres”, la turbadora y brutal pintura de Bacon se rebela no solo contra todos los cánones anteriores, sino también frente a los del expresionismo abstracto dominante en su época. El tríptico que dedicó a su amigo Lucian Freud en 1969 alcanzó la cifra récord de 142 millones de dólares en una subasta celebrada, hace tres años, en la sala Christie’s de Nueva York, convirtiendo a “Tres estudios de Lucian Freud” en una de las diez obras más cara de la historia. El tríptico formó parte de la legendaria retrospectiva con la que el Gran Palais de París consagró a Bacon en el año 1971, que pasó a ser el segundo artista que recibía en vida un homenaje de este tipo (Picasso fue el primero cinco años antes). Precisamente de 1971 es el cuadro de Bacon “Figura tumbada en un espejo” que el Museo de Bellas Artes de Bilbao compró en 1980 a la galería Marlborough de Londres por 24 millones de pesetas y que en la última valoración ha superado los 20 millones de euros.

image003

“Figura tumbada en un espejo” (1971)

 La exposición ha sido organizada en colaboración con el Forum Grimaldi que este verano ha presentado en Mónaco la primera muestra diseñada por la Fundación Francis Bacon MB Art, creada hace dos años con el objetivo de divulgar la obra del artista. Si en la capital monegasca la exposición de Bacon ha querido incidir más en la influencia de la cultura francesa en su obra, en el Guggenheim de Bilbao se intenta confrontar las pinturas del británico también con importantes obras de sus referentes españoles: Velázquez, Picasso, Goya, El Greco, Zurbarán, Murillo, Miró…

Ambas exposiciones han sido comisariadas por el historiador británico Martín Harrison que es el autor del último y más completo catálogo razonado de Francis Bacon que desde el pasado verano está a la venta a un precio de 1.400 euros. El catálogo de más de 1.500 páginas, desglosado en cinco volúmenes, incluye 584 pinturas, de las que un centenar eran desconocidas hasta ahora. La última en salir a la luz ha sido localizada este mismo año, por el propio Harrison, en una colección privada de Londres; se titula “Estudio de un toro”  y fue pintado en 1991, un año antes de su muerte, con aerosol y polvo del propio estudio del artista. Se muestra en Bilbao tras verse por primera vez en la exposición de Mónaco y según Harrison, es una profecía de su muerte, un autorretrato final cuando ya Bacon estaba muy enfermo se identifica con ese toro, nos recuerda el Minotauro del último Picasso”.

image005

“Estudio de un toro” (1991) FOTO: LUIS TEJIDO

 Casi todas las obras se presentan como las ideó el artista, enmarcadas y con cristal: “El vidrio -decía- ayuda a dar unidad al cuadro. Me gusta la distancia que crea entre el lienzo y el espectador; me gusta que esté lo más lejos posible”.

Según el comisario, Martín Harrison, la imagen pública y artística de Bacon está condicionada por la homosexualidad y sus reconocidas tendencias sadomasoquistas, posiblemente algunas de las declaraciones más reveladoras de la personalidad del artista  las recogió el fotógrafo  Francis Giacobetti dos meses antes de su muerte en 1992: “Quizás mis pinturas sean violentas, pero para mí eso es natural y me siento afortunado de poder vivir mis obsesiones. Mi obra es una representación de mi propia vida que ha sido difícil y violenta. Todos los hombres que he pintado estaban en situación extrema y los gritos son  una transcripción de su dolor”

Años antes, entre 1962 y 1979, el crítico de arte británico, David Sylvester, le entrevistó en numerosas ocasiones y con el material publicó un libro esencial para entender la visión que Bacon tenía de su obra: “Nunca he pretendido provocar horror, son los críticos los que siempre insisten en esta vertiente del horror. Pero yo ni la percibo ni soy consciente del malestar que generan las imágenes, que reconozco son en su mayoría de personas en estado de malestar. Siempre he tenido la esperanza de poder mostrar las cosas lo mas crudamente que me ha sido posible, y tal vez, por eso, la gente siente que son horrible. Hay gente que se siente ofendida por los hechos, por lo que antes se llamaba la verdad”.

 La biografía pictórica de Bacon comienza con una acuarela, o mejor dicho un “gouache” de 1929 que recoge el efecto que le produjo contemplar las obras del periodo surrealista de Picasso. “Picasso es la razón de que yo pinte – le gustaba reiterar en sus entrevistas- al  ver sus figuras aisladas, solitarias, en las playas, me entraron ganas de pintar. ¿Por qué no lo intento, me dije?” Y así fue, lástima que años después, una vez instalado en Mónaco en 1946, destruyera la mayor parte de sus primeras obras. Tan solo se conservan una treintena de las pinturas realizadas durante casi dos décadas. Entre las que se salvaron destaca el tríptico de 1944 “Tres estudios de figuras al pie de una crucifixión” que hoy es considerada como una de las obras más originales e inquietantes del arte del siglo XX. El tema de la crucifixión será recurrente en la trayectoria artística de Bacon y siempre con la intención de evidenciar lo más oscuro y cruel de la condición humana.

Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion c.1944 by Francis Bacon 1909-1992

“Tres estudios para figuras al pie de una Crucifixión” (1944)

image009“Tres estudios para una Crucifixión” (1962) FOTO: NICO DEL VAL

A partir de mediados de los años cuarenta Bacon desarrollará un estilo inconfundible y durante algo más de dos décadas centrará parte de su atención en el “Retrato de Inocencio X “de Diego Velázquez (1650), llegando a pintar más de medio centenar de versiones del cuadro del artista sevillano. En la exposición de Bilbao se muestran dos, “Cabeza” de 1948 y “Estudio según Velazquez” de 1950. Según Bacon, “Velázquez encontró el equilibrio perfecto, en sus retratos está la vida y muerte de los personales. Fue el psicoanalista de la corte española del siglo XVII”. 

“Estudio según Velázquez”(1950)           “Cabeza”( 1948)

Junto a Velázquez, a partir de los años cincuenta, otra fuente importante de inspiración serán las series de imágenes que uno de los pioneros de la fotografía, el investigador británico Eadweard Muybridge, realizó a finales del siglo XIX sobre animales y figuras humanas en movimiento. Posteriormente, entrada la década de los sesenta, se dedicará a los autorretratos y retratos de amigos y famosos de su círculo más cercano. Para todos ellos Bacon trabajó sobre fotografías que en su mayoría fueron realizadas por el fotógrafo y amigo John Deakin. “Quisiera que mis retratos –explicó Bacon- se vieran como si el ser humano hubiera pasado por ellos como un caracol, dejando un rastro de babas, un trazo de sucesos vividos en toda su violencia y en toda su belleza”.

 image016

Retrato de Michel Leiris (1976)

 Los organizadores de la exposición destacan que en la última etapa de su carrera la obra de Bacón se simplifica; los retratos son cada vez más escuetos, reintroduce en su obra motivos como el toro, y géneros como el paisaje, que habían sido secundarios en su producción.

image018

Francis Bacon por Francis Giacobetti

 Recordar que el próximo el próximo 23 de octubre finaliza, en Guggenheim Bilbao, la extraordinaria exposición Panoramas de la ciudad: La Escuela de París 1900-1945 que reúne obras maestras de la colección del Salomon R. Guggenheim Museum, (https://kazetariakavpeke.wordpress.com/2016/07/11/la-escuela-de-paris-en-guggenheim-bilbao/), y que el 21 de octubre se inaugurará la del neoexpresionista alemán,  Albert Oehlen (Krefeld, 1954).

 

image019 

Avenida Abandoibarra, Bilbao

Teléfono: 944 35 90 00  (horario oficinas)   944 35 90 80  (horario Museo)

Email: informacion@guggenheim-bilbao.es

https://www.guggenheim-bilbao.es/

HORARIO: De martes a domingo De 10:00 a 20:00 h

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s