“Díselo a Carlos”: una ONG unipersonal que recibe lo que a unos nos sobra para donarlo a los que más lo necesitan

Carlos de la Fuente, Premio Nacional de Voluntariado y finalista en los Premios Iberdrola de Solidaridad y Princesa de Asturias de la Concordia.

         Entro en Internet a través de “Díselo a Carlos” y me encuentro, entre otros, con textos como este: Gracias a él fui consciente de algo que sospechaba que existía pero no imaginaba su valor económico y humanitario: los millones y millones de euros que hay gastados en cosas que no se usan, olvidadas en almacenes y naves. Objetos tan cotidianos como alimentos, artículos de higiene, artículos de oficina, muebles, libros, ropa o materiales de construcción, entre muchos otros. Pues bien, he aprendido que si te sobra tal o cual partida de lo que sea y no sabes qué hacer con ella, pues la solución es sencilla: entra en Internet o conecta por teléfono y “Díselo a Carlos”…

            ¿Que hay excedentes de stock y por razones de marketing o de producción ya no se pueden comercializar en tu zona geográfica? No lo destruyas, díselo a Carlos. ¿Qué nadie quiere esa mercancía o artículos que te sobran y solamente ocupan sitio y, por tanto, te cuestan dinero? Ni se te ocurra tirarlo a la basura: díselo a Carlos. ¿Y qué hace Carlos? Pues conecta con una u otra orden religiosa, o llama a un campo de refugiados, o a una escuela, clínica o centro de acogida de cualquier lugar del mundo, y, en función del género del que se trate y de las necesidades inmediatas de esos recursos, acude el mismo con su furgoneta para retirar la mercancía y darle uso en las manos de quienes más lo necesiten, o lo envía a través de una empresa de transportes colaboradora a través de vehículos por carretera, ferrocarril o por el aire, porque Carlos tiene una amplia red de empresas que contribuyen solidariamente a esta acción de distribución y entrega.

Premio del Voluntariado, y finalista del Iberdrola y del de Asturias

Premios para Carlos de la Fuente y reparto de alegría por el mundo necesitado.

            Si definiéramos la solidaridad tendríamos que decir algo parecido a esto: Es la entrega de tiempo y vida de una persona o un grupo en favor de los demás, sobre todo de los más necesitados. Es el trabajo y el sufrimiento para alcanzar un logro humanitario. Es la lucha para asumir y lograr la subsistencia, la libertad y la justicia de una persona, un grupo o un pueblo. Es el sentimiento y la identificación de uno mismo hacia los demás; y el compromiso de tiempo y espacio en favor de los que viven en situación grave y de mayor debilidad, persecución o hambruna física y/o mental.

            Pues bien, todo eso, y algo más, como veremos, es lo que realiza Carlos de la Fuente desde hace cincuenta años, y por eso tiene ya reconocimientos como el Premio Nacional del Voluntariado, y estuvo hace un mes entre los finalistas del Premio Juntos Iberdrola a la Solidaridad (Iberdrola Elkarrekin 2017 Sarria Elkartasuna) que ganó la “Fundación Cadete” de “ayuda a los niños con discapacidad y a sus familias, favoreciendo su integración social”. Hace tan sólo unos días, Carlos de la Fuente recibía el último premio, esta vez concedido por la COPE.

            Cuando charlamos con Carlos estaba trabajando, como siempre, para responder a las necesidades más cercanas y también las más lejanas: África, Latinoamérica…, y estaba pendiente del resultado final del Premio Princesa de Asturias a la Concordia porque también está en esa final propuesto por una Asociación de Ayuda a la Ancianidad y la Infancia, con numerosos apoyos de personas e instituciones de todo tipo y condición. Y está porque responde perfectamente a lo que exige ese Premio que se concede (desde 1986) “a la persona , institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor haya contribuido de forma ejemplar y relevante al entendimiento y a la convivencia en paz entre los hombres, a la lucha contra la injusticia, la pobreza, la enfermedad, la ignorancia o a la defensa de la libertad, o que haya abierto nuevos horizontes al conocimiento o se haya destacado, también de manera extraordinaria, en la conservación y protección del patrimonio de la Humanidad”.

Unos primeros años de aprendizaje y trabajo pensando en los demás

            Carlos resume su ajetreada vida de entrega a los demás con estas palabras: Soy un ciudadano nacido, criado, estudiado y trabajado en Valladolid, donde nací en el año 1942: Hijas de la Caridad, Maristas, Escuela de Magisterio (soy maestro) y trabajador de FASA-Renault, ocupándome de la sección de transportes. Desde hace más de 50 años entrego mi vida a los demás, y desde hace diecisiete es esa mi única ocupación.

            Subrayo tres hechos concretos de su vida: estudios y aprendizaje con religiosas y religiosos; maestro de los de antaño, sabios, comunicativos y espléndidos en su transmisión de conocimientos; y trabajador en una empresa como FASA Renault de influencia francesa y, por tanto, la igualdad y fraternidad como objetivos claros a conseguir, y donde (según se desprende leyendo la historia de los fabricantes de esos vehículos Renault) el concepto de solidaridad estuvo desde un principio implantado junto al de colaboración, innovación y cultura empresarial, no sólo la propia cultura sino la de muchos otros países donde se fabrican, distribuyen y venden los vehículos Renault.

image009Paneles solares para Sierra Leona, África Occidental.

            – ¿Cómo y por qué te vino esta vocación tan solidaria, tan humana, tan universal y tan solitaria?

            –No sabría dar una explicación exacta. Lo que recuerdo es la entrega de una mercancía de la firma de conservas “Helios”  a las Hermanitas  de los Pobres para su urgente y necesaria alimentación. Puede que con aquella entrega se inclinara mi subconsciente a iniciar una actividad solidaria que ya no abandoné, pero no podría aseverar cual fue la motivación para comenzar y continuar en esta vida solidaria… ¿Vida universal? Sí, pero no todo lo que desearía; no puedo llegar a todas partes aunque llegue a muchas. Y vida solitaria, sí, pero no tanto, porque cuento también con la colaboración imprescindible de empresas y amigos igualmente solidarios cuando yo los necesito. 

            “Me hicieron intermediario entre las monjitas y San José”

            – ¿Influyó tu trabajo de maestro en una empresa tan grade como FASA Renault en la decisión?… ¿Cuáles fueron los primeros contactos?

            -Pudo ser que influyera, si, porque la  labor de maestro es la más hermosa y desprendida, y mi trabajo en FASA-Renault consistía en mantener un contacto vivo y directo con Empresas de Transportes, lo que me permitía conocer todos los entresijos y oportunidades para servirme de ellos en mi afán de llegar hasta donde estuviera la persona o institución necesitada. Mis primeros contactos fueron con la empresa “Transportes Posadas” y gracias a ella pudimos agilizar y entregar los envíos solidarios. Hay que tener en cuenta que para entonces no existían empresas como SEUR para envíos de paquetes urgentes e internacionales.

            – ¿Recuerdas como fue aquel primer envío a las Hermanitas de los Pobres?

            -Lo recuerdo como si hubiera ocurrido ayer. Al entregar la mercancía de las mermeladas y otras conservas a las Hermanitas, la monjita que recibió la mercancía afirmó que llegaba la “Divina Providencia”… Le advierto –le dije- que yo tengo muchas miserias, pero ella me condujo hasta la figura de un San José, al cual le otorgan y guardan una acrisolada fe, y me dijo que cuando tienen alguna necesidad urgente se lo recuerdan al santo, en este caso colocando junto a él un frasco de mermelada, que es lo que habían solicitado. Desde aquel momento entendí que debería ser yo el intermediario de ellas y San José, y desde entonces lo hago a menudo y con gusto, porque hoy día no tengo ninguna atadura que me lo impida, y ello me resulta muy gratificante.

            – ¿Cómo continuaste en la actividad solidaria?

            -Entendí que como las Hermanitas de los Pobres había otras muchas comunidades y personas a las cuales podría ayudar porque conocía, por la actividad en Renault , la importancia de los transportes que llevan, de un lado a otro, excedentes y productos a punto de caducarse, o que ya no se venden por estar pasados de moda o de utilidad. Ahí es cuando intervengo yo y consigo que esos productos los cedan a los necesitados, o los adquiero  yo mismo a coste muy bajo. Un ejemplo: tengo un almacén con refrigeración para pescado o carne congelada, que reparto cuando alguien, generalmente alguna comunidad o pueblo, lo necesita… Así he podido enviar desde muebles hasta ropa e incluso alimentos a distintas partes del mundo. También he conseguido involucrar a otras personas que han llevado desde placas solares a Bolivia hasta ventanas, mantas y ropa a diversos puntos de África y a la América menos favorecida.

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Me llaman: “Hermano”, “Samaritano”, “Carlos” o “feligrés a secas”

            – Te llaman “Hermano” y/o “Samaritano”… ¿Desde cuándo y cuál crees que se adapta mejor a lo que haces?…

            -También atiendo cuando me llaman feligrés a secas; o, mejor, Carlos, con Carlos me basta. A cualquier llamada atiendo cuando solicitan mi intervención y lo hago con sumo gusto. “Hermano” es nombre que puse en marcha pues siempre que hablo con alguien recibe este tratamiento. “Samaritano”, porque creo que la labor que realizo se ajusta mejor a este nombre, simplemente ayudar a los que lo necesitan. En esto es en lo que estoy comprometido.

“Comida hay para todos, el problema es la logística y el egoísmo”

            – ¿Qué hechos te han preocupado y te preocupan de la sociedad actual, del país que vivimos y del futuro?

            -Cuando comento mi actividad, en cualquier lugar, lo primero que hago ver y oír es que, pese a todo cuanto ocurre a nuestro alrededor, tenemos el mejor país y las mejores personas del mundo en todos los aspectos. Un ejemplo: somos los primeros en donaciones y contribuciones solidarias o de caridad. Tenemos un país donde los problemas del hambre están prácticamente solucionados, pero existe un problema profundo y es el de la convivencia en algunos sectores o lugares.

Carlos con el P. Pateras en Algeciras y las Hermanas del Buen Samaritano en Chile

            – ¿Y en otros países?…

            – En otros países, sobre todo lejos de Europa, todavía el tema del hambre está ahí y está pese a que hoy en día podría solucionarse. Comida hay para todos, pero lo que tiene que solucionarse es la forma de repartirla, la logística. Yo me pregunto: ¿si las materias primas de estos países llegan a las factorías de transformación, por qué no llegan los productos necesarios para cubrir las necesidades imperiosas que necesitan para subsistir?… ¡Pecados de egoísmo y de avaricia!

“Los más necesitados, en África y en algunos lugares de América”

            –  ¿Quiénes son, a tu juicio, los más desfavorecidos del mundo?… ¿Quiénes han sido los más pobres y necesitados que has conocido a lo largo de tus cincuenta años de solidaria labor?

            -Ha habido personas en España que me han reclamado ayuda porque vivían en condiciones infrahumanas. Hemos trabajado para conseguir que vivieran en residencias de personas mayores, y no siempre lo conseguimos. Pero es fuera de España donde he encontrado zonas o regiones paupérrimas. Ejemplo, en Perú, o en zonas montañosas de México, con pueblos absolutamente inhóspitos y con necesidades físicas de todas clases. También en Marruecos me he encontrado con una miseria importante… Es África el continente más desfavorecido y donde los misioneros españoles están realizando labores extraordinarias. Mantengo relación directa y personal con Agustinos Recoletos, Madres Clarisas, en Sierra Leona y Angola, reclamando con urgencia arroz para matar la hambruna extendida por zonas inmensas de esos países.

“Entregas personales con furgoneta y ayudas de Transportes”

            – ¿Cómo son tus ayudas más frecuentes?…

            -Diariamente Caritas se ocupa de desayunos y para ello reciben ayuda de la firma “Panrico”, fundamentalmente Donuts, que comparten también con algunas monjas necesitadas. Pero a gran escala están los sobrantes de mercancías que se valen del Banco de Alimentos. Cuando a mí me llegan cantidades importantes de productos estudio solicitudes y alternativas  para distribuirlos por toda España gracias a tres empresas de transporte que se ofrecen gratuitamente: DHL, AZKAR y FITOTRANS. Cuando son productos no perecederos y hemos de enviarlos al extranjero tal y como nos obligan las empresas donantes, tramitamos la gestión con la ONG “Niños del Mundo”, de los Jesuitas, que es quien hace el transporte hasta Sudamérica. Mis entregas personales las hago con una furgoneta u otro medio, las que se adaptan a mi tesorería, la de un pensionista, han sido de alimentación (pescado, carne, bollería, conservas) con entregas puntuales. En otros casos, la recogida de productos se hace directamente: donante-donación y yo gestiono el contacto y el envío a su destino…

Refugiados: “Las ONG’s ayudan mucho pero la solución es política”

image021Reparto de libros y juguetes en Perú

            – ¿Qué dinero destinas de tus ingresos mensuales y que transportas personalmente?

            -He tenido repetidamente que informar sobre mi aportación dineraria para que mi ONG particular funcione. Reitero lo dicho: entre 500 y 6000 euros mensuales que es lo que puedo asumir, y utilizo un furgón  que me permite distribuir lo más cerca posible de donde vivo, Valladolid, cualquier mercancía que me donan o que compro a bajo precio.

            –  ¿Cómo ves el problema de los millones de refugiados que reclaman su entrada en países europeos y americanos?

-Conozco bien el problema porque he colaborado en lo que he podido en el problema sirio a través de distintas ONGs, las cuales solo pueden paliar y ayudar a los que sufren pero no están facultados para solucionar definitivamente los problemas. Eso es cosa de los políticos a nivel internacional, que no tienen o no quieren tener capacidad para remediar la gravísima situación. Las ONGs tienen la mejor voluntad y maravillosa entrega de ayudar pero sin poder solucionar y menos a nivel mundial…

            “Los niños, los que más sufren y más ayuda necesitan”

            – De esos emigrantes, la peor situación está en los niños, muchos de ellos mueren e incluso son secuestrados, ¿qué podemos hacer los demás para evitarlo?…

            -Efectivamente, los niños son los más perjudicados y a muchos les cuesta la vida. Desde mi modesta opinión y así lo he manifestado en público, la mejor solución sería crear un buen sistema de adopción…

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            – ¿No crees que hay otro problema, además de la soledad y el hambre de esos niños, el problema de la educación y la necesidad de la alegría, del recreo?… Esos niños en los Campos de Refugiados pasan horas y horas sin hacer absolutamente nada, sin tener ni siquiera un tiempo de recreo, de encuentro y de alegría?… ¿Qué te parece?… ¿Qué se podría hacer para mejorarlo?…

            -Indudablemente, debería ponerse personal cualificado para atender y ayudar para que esos niños tengan una mínima atención educativa y cultural. Ocuparse de eso es muy loable y hay ONGs que lo intentan solucionar pero son los gobiernos los que tienen que implantar medidas que lo remedien. Primero, habría que establecer las prioridades pero los gobiernos no saben qué hacer, o no quieren saber.

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            – ¿Y en cuanto a la necesidad de recreo, de alegría, por ejemplo, del deporte de los niños en esos campos o campamentos?…

            –Eso es lo que mejor está atendido tanto en los campos como en misiones del Tercer Mundo. Por ejemplo, yo aporto mi gestión y certifico que envío una cantidad importante de material deportivo donado por la empresa RUBI-5, empresa muy solidaria dedicada a regalos publicitarios y promociones de empresa. Pero hay mucho más, hay clubes de fútbol y de otros deportes que a través de sus Fundaciones y Gabinetes de Prensa o Comunicación se dedican a enviar colecciones de equipamientos a muy diferentes países , y también lo hacen diferentes marcas de ropa deportiva.

            “La labor misionera es de entrega total y muy sufrida”

            – ¿Qué personas e instituciones de las que hayas conocido son las más entregadas a los demás?…

            -Sin ninguna duda, la Iglesia como institución internacional, con una inmensa gestión. Y de la Iglesia, los misioneros y misioneras, religiosos y religiosas, siempre en las zonas más duras y en los países más pobres. Su labor es de entrega total y muy sufrida y arriesgada.

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            –  Las monjas a las que ayudas a diario, ¿cómo son, que hacen, que necesitan?… ¿Cómo sobreviven en los conventos y monasterios hoy en día?… ¿Cómo te las arreglas para abastecerlas?…

            -Cuando comencé con mi ayuda solidaria la mayoría de los conventos y monasterios vivían en una extraordinaria pobreza. Hoy han mejorado en todos los aspectos, sobre todo por la ayuda del Banco de Alimentos, lo que les permite paliar sus necesidades más primarias. Yo suelo facilitarles cuanto puedo porque, además, tanto religiosos como religiosas, se dedican a ayudar a otras muchas personas que acuden a ellos y a ellas.

            –  ¿Te genera problemas o dificultades el hecho de actuar con absoluta independencia?…

            –Desde mis inicios me planteé ser independiente y viviendo de mi dinero y de la ayuda de amigos y colaboradores. En estos momentos aseguro que sigo siendo independiente y funcionando con mi presupuesto bien modesto. Desde mi  trabajo en la Renault contacté con diversas empresas que resultaron ser mis proveedores. La pena es que en la actualidad muchas se han quedado en el camino…

            –  ¿Cuál es, por tanto, el motivo de tu éxito?

            -Para que las empresas requieran mis servicios solidarios estoy dispuesto a buscar los medios para enviar cualquier producto tanto a España como al extranjero, y muchas veces esas  empresas necesitan limpiar sus almacenes con productos que pueden valer en otros lugares que los necesitan.

            “La clave del reparto está en la ayuda y en el transporte”

            –  ¿Como solucionas el transporte que es necesario para tu labor?… ¿Y los transportes aéreos y marítimos?…

            –Para el reparto en Valladolid o proximidades poseo mi propio transporte, que cargo y conduzco con el mantenimiento de dos empresas: la constructora Zarzuela y, el combustible, los Talleres Industrias Ríos. Y para los envíos solidarios por España lo hacen de forma gratuita las tres empresas ya citadas: AZKAR, DHL y FITOTRANS. Para el extranjero, mis aportaciones a Sudamérica las entrego fundamentalmente en Cabezón de la Sal, y para África, excepcionalmente en Astudillo y Marbella. Para otros lugares, colaboramos situando la mercancía con colaboraciones varias.

            Placas solares para una clínica de Bolivia que carecía de luz

            –  Tengo entendido que en países como Bolivia o Sierra Leona, y pongo dos ejemplos, hay Centros de Salud u Hospitales que necesitan material clínico o luz eléctrica. ¿Y cómo es posible que haya quienes desde Valladolid, por ejemplo, van a instalarles un centro fotovoltaico y/o solar?…

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            -Todos los años celebramos cenas solidarias para recaudar fondos de ayuda para algunas religiosas, principalmente las Hermanas de la Cruz o de los Pobres, y a una “Casa de Acogida, Pepe Bravo”. En una de esas cenas se me presentó un importante industrial, Juan José Rodríguez, propietario de la Empresa Termoservicio de Valladolid y Salamanca, especializada en el tratamiento de los procesos térmicos frigoríficos y energéticos en los sectores industrial, residencial y terciario. Me planteó la posibilidad de hacer un envío-donación de placas solares a África, comprometiéndose a instalarlo él mismo. Así se hizo pero no para África sino para Oruro, en Bolivia, ciudad de población indígena. Se había reclamado esas placas solares para conseguir luz eléctrica en una clínica infantil. Después del éxito solidario de esta instalación, el mismo empresario realizó otro envío de placas para Sierra Leona, montado por él mismo, Y está preparando otro también para África.  En todos los casos sin recibir ninguna cantidad económica.

Envío a América de clínicas, peluquerías, máquinas de coser…

            –  ¿Qué envíos variopintos o insólitos has  realizado en estos 50 años de solidaridad?

            -Apunta: a la selva de Perú, una clínica ginecológica y varias peluquerías; a Oruro en Bolivia, máquinas de coser; a Honduras, una clínica oftalmológica… La clave de todo, sea lo que sea, es encontrar donantes solidarios y transportes para su envío de mercancías y alimentos.

Clínica en Angola y ayuda escolar a Mexico

            – Por tu experiencia, ¿cuáles son hoy, a tu juicio, las mayores virtudes del ser humano?

            -La solidaridad es la que mejor conozco… La pena es que sólo se ve y se comprende cuando hay alguna tragedia demasiado importante…

            – ¿Y los mayores errores o defectos?

            -La inconstancia y el olvido de los que sufren

            Una vez que se le conoce a Carlos de la Fuente, te gana por su sencillez y amistad, la de auténtico “hermano”, como le llaman y como él te saluda. Una vez conocido me recordó aquello del poeta: “Yo soy tú. Tú eres yo. Él es nuestro. Los dos somos de él, de ellos. Que todo sea por y para nuestro prójimo”. Y añado:  “para ese prójimo olvidado y desamparado”

            Carlos de la Fuente es, además, de esa bondad que versificaba Antonio Machado: “más que un hombre al uso que sabe su doctrina, / es, en el buen sentido de la palabra, hombre bueno”. Incluso, diría, extraordinariamente bueno, único, tan entregado a la bondad que desde hace 50 años trabaja y vive para los más necesitados desde su Valladolid, donde  reside habitualmente, a la Patagonia, donde llega, pasando por  comunidades tan distintas como la de Castilla y León a Andalucía, y países en los extremos geográficos y necesitados de África y América.

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“He trabajado con personas y empresas vascas durante años”

            -¿Has trabajado con personas, ONG’s y entidades o empresas solidarias de Euskadi?

            – Son tantos los años que llevo realizando esta labor de voluntariado que, si los analizase profundamente, recordaría a algunas personas que han colaborado extraordinariamente con el envío de ayuda. En concreto, la familia Bringas, propietarios de Transportes Teisa, a los cuáles conocí por mediación de un colaborador de su organización, Javier Fernández Adeva, gerente de Teisa Vitoria. Él fue el motor para que durante bastante tiempo tuviésemos una fluida y exitosa ayuda por parte de esa empresa. No puedo olvidar, tampoco, la fructífera colaboración durante muchos años de Ricardo Vaquero, propietario de la agencia de aduanas de su mismo nombre ubicada en Irún. También recuerdo con especial afecto a la familia Arregui, propietarios de Acesa, y a Luis Ortíz de Zárate, propietario de Hedecor…

Una biblioteca en un pueblo de Burgos con entrega de libros gratuitos

            Carlos es un personaje transparente y entregado. Frente a una palabra de necesidad recibida y una acción voluntaria hecha, libera una constelación de hechos y de obras, de lastimosas verdades latentes y de personas y pueblos olvidados y despreciados por el mundo mundial. Para esas personas y pueblos vive cada día este maestro experto en transportes y en concordia.

            En la entrevista con él, me demostró su entrega y su inteligencia para conseguir hacer llegar lo que se necesita para vivir allá donde más se necesita. Y así,  constantemente, dejar siempre una brillante luz estelar que, en algún rincón desgraciado o necesitado del mundo lo ilumina y lo protege.

            Mi primera contribución a su obra ha sido para una Biblioteca que se está gestando con libros gratuitos en un pueblo de la provincia de Burgos, biblioteca que lleva ya el nombre de Carlos de la Fuente. ¡Ah! y también primera asistencia a una cena solidaria para ayudar a dos comunidades muy necesitadas. Espero seguir diciéndoselo a Carlos…, a quien una vez conocido me hizo recordar a otro Carlos  que lleva lo de Fuente en plural y sin la “de”: Carlos Fuentes (1928-2012),  escritor, intelectual y diplomático mexicano, cuyos personajes nos permite darnos buena cuenta de la complejidad del ser humano, de sus quehaceres, de sus circunstancias, de su personalidad y de las sociedades en las que se inserta… Y si tu, amigo lector, quieres conocer historias vivas, videos y fotografías de la labor de Carlos de la Fuente, sólo necesitas entrar en este “link” o enlace: http://diseloacarlos.org/fotos/… Y si tienes algo que te sobre, “Díselo a Carlos”. El mundo mundial te lo agradecerá…

                                                                                              José Manuel Alonso

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